Especialista de ortopedia: Dr. José Antonio Abad Lara

Tratamiento de la patología de la cadera infantil
¿Qué es?

La cadera es una articulación de "bola y cavidad". En una cadera normal, la bola del fémur o cabeza femoral encaja firmemente en el zócalo, que es parte más grande del hueso pélvico. En los bebés y niños con displasia del desarrollo de la cadera (DDC), la articulación de la cadera no se ha formado normalmente. La bola o cabeza femoral está libre en el zócalo pélvico y puede ser fácil de dislocar.

En todos los casos de DDC, el receptáculo es poco profundo, lo que significa que la cabeza femoral no se puede quedar bien ajustada en la cavidad. A veces, los ligamentos que ayudan a mantener la articulación en su lugar se estiran. El grado de holgura de la cadera, o la inestabilidad, varía entre los niños con DDH:


Dislocada: En los casos más graves de DDH, la cabeza del fémur está completamente fuera de la toma.

Desalineado: En estos casos, la cabeza del fémur se encuentra dentro del receptábulo, pero puede ser fácilmente empujado fuera de éste durante un examen físico.

Subluxado: En los casos leves de DDH, la cabeza del fémur no está sujeta al receptábulo firmemente. Durante un examen físico, el hueso se puede mover dentro de la cuenca, pero no va a dislocarse completamente.



Causas:


La displasia en el desarrollo de la cadera tiende a darse en familias. Por lo general, afecta a la cadera izquierda y es predominante en:


-Chicas.

-Hijos primogénitos.

-Los bebés que nacen de nalgas.

-Bebés en cuya familia hay un historial médico de displasia de cadera.

-Oligohydraminos (bajos niveles de líquido amniótico).



Síntomas


Los bebés que nacen con la cadera dislocada mostrarán algunos signos externos. Hable con su pediatra si su bebé tiene:


-Piernas de diferente longitud.

-Piel sobrante que se pliega en el muslo.

-Menor movilidad y flexiblidad en un lado de la cadera con respecto al otro.

-Cojera, caminar de puntillas, andar como un pato.

Post-operatorio

En muchos niños con displasia del desarrollo de la cadera, un yeso en el cuerpo y/o refuerzo para mantener el hueso de la cadera en la articulación puede ser una solución. Puede ser necesario el reposo de 2 a 3 meses. Su médico puede cambiar el tratamiento durante este período de tiempo.

También son muy importantes las concentraciones de algunas hormonas y vitaminas, especialmente la parathormona y la vitamina D, que intervienen en el metabolismo y en la absorción del calcio, y el estado general del paciente. Después de una fractura, suele ser necesaria una reeducación: recuperación de los movimientos, musculación y ayuda a la recuperación del apoyo completo cuando se trata de las extremidades inferiores. Se aconseja no retomar las actividades deportivas hasta varios meses (entre 2 y 6) después de retirar el yeso.

Se necesitan radiografías y otros monitoreos regulares de seguimiento después del tratamiento DDH hasta que el crecimiento del niño se ha completado.

Tratamiento de la patología de la rodilla infantil
¿Qué es?

La rodilla, por sus características anatómicas y funcionales, es asiento de múltiples patologías. Es una articulación compuesta a su vez por tres articulaciones, una fémoropatelar y dos fémoro-tibiales, que precisa para su fijación y estabilidad de meniscos, ligamentos y tendones. El diagnóstico de la mayoría de las patologías se realiza con una completa historia clínica y una completa y específica exploración física, precisando en ocasiones de una radiografía simple. En algunos casos es preciso derivar al especialista (Ortopeda Infantil) para valoración y realización de pruebas más complejas y específicas como RNM y Artroscopia.

En lo que respecta a las patologías, podemos encontrar cuadros originados por sobreuso de la articulación, osteonecrosis y condromalacias, lesiones ligamentosas y óseas por traumatismos que, en la mayoría de las ocasiones, salvo las fracturas, pueden presentar resolución espontánea, pudiéndose manejar desde atención primaria.

Post-operatorio

Es posible que se recomiende la utilización de ortesis posquirúrgicas para poder controlar mejor la movilidad del paciente.

La rehabilitación y su reincorporación al deporte deberá ser mas prolongada que en los adultos ya que los niños tienen más elasticidad pero menos fuerza muscular: Recuperan antes la movilidad articular pero no así la tensión muscular lo que hace que estén menos protegidos ante un posible nuevo accidente.

Tratamiento de la patología del pie infantil
¿Qué es?

El pie del niño es una estructura en constante desarrollo que continúa su evolución hasta alcanzar los 18 años. Existen algunas patologías propias de la infancia. Muchas patologías observadas en el niño son reconocidas como variaciones transitorias normales en el desarrollo que se corrigen por si mismas con el crecimiento.

Pie plano


El pie plano, como su nombre indica, no es más que una alteración generalmente hereditaria que supone un aplanamiento del arco interno longitudinal, lo que implica una anulación de la bóveda plantar. Además del hundimiento de la bóveda, aparecen otras deformidades como el talón valgo.


Pie cavo


Es el caso contrario del pie plano. En el pie cavo, tanto el arco interno como el externo tienen mayor curvatura de la normal con lo que son anormalmente altos, lo que provoca un acortamiento del pie. Esta mayor altura de los arcos longitudinales supone una disminución de la superficie de carga, por lo que los pies cavos padecen de sobrepresiones en talón y antepié, pudiendo aparecer callosidades en estas zonas. Además, pueden aparecer otras deformidades como el talón varo.

Pie adductus (Metatarso varo)


Entre las malformaciones congénitas del pie más frecuentes está el pie adductus. Se manifiesta desde el nacimiento y provoca que la parte anterior del pie, o antepié, se desvíe hacia adentro. Son los que fácilmente desarrollan un hallux valgus (juanete) si no se utiliza un calzado de diseño adecuado en la puntera.

Corrección quirúrgica de dismetrias y desaxaciones de miembros inferiores
¿Qué es?

Las diferencias entre las longitudes de las piernas se llaman discrepancias en la longitud de las extremidades (DLE). Excepto en casos extremos, las diferencias de longitud en brazos causan poco o ningún problema en la forma en la función de las extremidades. Este artículo, por lo tanto, se centrará en las diferencias de longitud de las piernas.

Hay muchas causas de la longitud del miembro discrepancia. Algunos incluye:

Lesión anterior en un hueso de la pierna
Un hueso roto la pierna puede llevar a una discrepancia de longitud de las extremidades si se cura en una posición acortada. Esto es más probable si el hueso se rompió en varios fragmentos. También es más probable si la piel y el tejido muscular alrededor del hueso fueron gravemente heridos y expuestos, como en una fractura abierta.

Las fracturas de huesos en los niños a veces crecen más rápido durante varios años después de la curación, haciendo que el hueso lesionado se vuelva más grande. Una ruptura en el hueso de un niño a través del centro de crecimiento cerca del extremo del hueso puede causar un crecimiento más lento, lo que resulta en una pierna que sea más corta.

La infección ósea
Infecciones óseas que se producen en los niños mientras crecen pueden causar una significativa discrepancia en la longitud de las extremidades. Esto se acentúa si la infección se produce en la infancia. La inflamación de las articulaciones durante el crecimiento puede provocar longitud desigual en las piernas. Un ejemplo es la artritis juvenil.

Enfermedades de los huesos (displasias)
Algunas enfermedades óseas pueden causar la longitud del miembro discrepancia también. Ejemplos son:
-Neurofibromatosis.
-Exostosis múltiples hereditarias.
-Enfermedad de Ollier.

Post-operatorio

En el caso de los niños, tras una cirujía, lo conveniente es seguir las rehabilitaciones prescritas por su cirujano o pediatra.

Fracturas pediátricas, y lesiones deportivas
¿Qué es?

El aumento en la actividad deportiva de niños y adolescentes ha derivado en un aumento de las lesiones esqueléticas atribuidas a la actividad física. El aparato locomotor infantil presenta particularidades que hacen que los patrones de lesión difieran a lo que ocurre en los adultos.

Se producen lesiones agudas y de sobrecarga que se presentan en edades y sitios específicos. Debido a la alta frecuencia de aparición de ellas, es necesario que los médicos que atienden niños estén familiarizados con los cuadros más frecuentes.

Post-operatorio

El tratamiendo de las fracturas o lesiones de tobillo, de cualquier tipo y mecanismo es comunmente necesario prolongar la terapia física para conseguir un Rango de Movilidad (RDM) aceptable.

El post operatorio se caracteriza por dolor y edema; y la terapia física habitualmente no se inicia hasta el retiro de las suturas, entre los 12 a 14 días, en el mejor de los casos.



Ejercicios correctos para mantenerse en forma:

Columna cervical y hombro. Click aquí.

Columna dorsal y lumbar. Click aquí.

Rodillas, pies y caderas. Click aquí.

Neuro-Ortopedia
¿Qué es?

La parálisis cerebral (PC) es un trastorno que afecta la capacidad del niño para controlar sus músculos. Es causada por daños o alteraciones en las partes del cerebro que están involucradas con el movimiento y la coordinación.

En la mayoría de los casos, la parálisis cerebral se inicia antes del nacimiento del bebé. A veces, la parálisis cerebral comienza en el nacimiento o durante los primeros años de vida. Los primeros signos de la parálisis cerebral incluyen los retrasos en aprender las primeras acciones, como darse vuelta, sentarse, gatear, o caminar.

Aunque no existe una cura para la PC, se puede conseguir que el trastorno no empeore a medida que el niño crece. El tratamiento temprano, como la terapia física, medicamentos, aparatos ortopédicos y otros dispositivos de ayuda, puede ayudar significativamente a los niños a mejorar sus capacidades funcionales.

En la mayoría de los niños con parálisis cerebral, los motivos de los problemas que ocurren en el cerebro no se puede determinar. Después del nacimiento, la infección y la lesión en la cabeza puede ser factores contribuyentes. Los bebés prematuros y aquellos con bajo peso al nacer corren un mayor riesgo de parálisis cerebral