Instituto Cordobés de Traumatología

Especialista de tobillo y pie: Dr. Juan José Jiménez Ot

Artritis del pie y tobillo
¿Qué es?

La artritis es una de las causas principales de discapacidad. Puede ocurrir a cualquier edad, y literalmente significa "dolor en una articulación".

Aunque no existe una cura para la artritis, hay muchas opciones de tratamiento disponibles. Es importante buscar ayuda a tiempo para que el tratamiento pueda comenzar tan pronto como sea posible, para asi controlar el dolor, mantenerse activo, y vivir vidas plenas, a menudo sin necesidad de cirugía.

Hay tres tipos de artritis que pueden afectar a su pie y tobillo.

La osteoartritis, conocida como degenerativa o "desgaste" de la artritis, es un problema común para muchas personas después de llegar a la edad madura. Con los años, la superficie lisa y deslizante que cubre los extremos de los huesos se desgasta.

La artritis reumatoide, que sigue un patrón predecible en ciertas articulaciones y es una enfermedad inflamatoria que destruye el cartílago.

Y por úlimo la artritis post-traumática que se puede desarrollar después de una lesión en el pie o en el tobillo. Este tipo de artritis es similar a la osteoartritis y puede desarrollarse años después de una fractura, esguince grave o lesión en los ligamentos.

Tratamiento

Dependiendo del tipo, la ubicación, y la gravedad de la artritis, hay muchos tipos de tratamiento disponibles.

Las opciones de tratamiento no quirúrgicos incluyen analgésicos y medicamentos antiinflamatorios para reducir la hinchazón, asi como la posible inyección de esteroides en la articulación. El uso de plantillas ortopédicas, zapatos darco, ortesis tobillo-pie y bastones. Control del peso o suplementos nutricionales, fisioterapia y ejercicios.

Si la artritis no responde al tratamiento no quirúrgico, el tratamiento quirúrgico puede ser considerado. La elección de la cirugía dependerá del tipo de la artritis, el impacto de la enfermedad en las articulaciones, y la ubicación de la artritis. A veces se necesita más de un tipo de cirugía.

Post-operatorio

La cirugía del pie y el tobillo puede ser doloroso. Los analgésicos en el hospital y por un período de tiempo después de haber sido dado de alta pueden ayudar.

Es importante mantener el pie elevado por encima del nivel del corazón durante una o dos semanas después de la cirugía.

El médico puede recomendar terapia física durante varios meses para ayudar a recuperar la fuerza en el pie o en el tobillo y para restaurar el rango de movimiento. Las actividades diarias ordinarias generalmente se pueden reanudar en tres o cuatro meses. Pero la recuperación completa tarda de cuatro a nueve meses, dependiendo de la gravedad de su enfermedad antes de la cirugía, y la complejidad de su procedimiento. Es posible también que necesite zapatos o soportes especiales para caminar.

Fracturas del calcáneo (hueso del talón)
¿Qué es?

Son las fracturas del hueso del talón o calcáneo, que pueden ser incapacitantes lesiones.

Tienden a ocurrir durante las colisiones de alta energía, como una caída de altura o un accidente de vehículo de motor. Las fracturas de calcáneo suelen ser graves y pueden dar lugar a problemas a largo plazo.

El calcáneo es el hueso tarsal más frecuentemente fracturado. El hueso del talón es a menudo lesionado en un choque donde también se lesionan otras partes del esqueleto. En hasta un 10% de los casos, el paciente también puede sufrir una fractura de la columna vertebral, cadera, o el otro calcáneo.

Tratamiento

Si los pedazos de hueso roto no han sido desplazados por la fuerza de la lesión, puede que no necesite cirugía. La fundición o alguna otra forma de inmovilización puede ser una opción.

Si los huesos se han desplazado fuera de lugar, usted podría necesitar cirugía.

Si la piel alrededor de la fractura no se ha roto, el médico puede recomendar la espera hasta que la hinchazón baje, manteniendo la pierna inmovilizada y elevada por varios días. Este período de espera antes de la operación con frecuencia mejora la recuperación total de la cirugía y reduce el riesgo de infección.

Las fracturas abiertas, sin embargo, exponen el sitio de la fractura para el medio ambiente. Ellos necesitan urgentemente ser limpiado y requieren una intervención quirúrgica inmediata.

La cirugía temprana también se recomienda a menudo para una fractura por avulsión. Aunque es poco frecuente, una pieza del talón se puede sacar cuando el tendón de Aquiles arranca desde el hueso (avulsión). Para este tipo de fractura, la cirugía temprana puede disminuir el riesgo de lesiones en la piel que rodea el tendón de Aquiles.

Post-operatorio

El tiempo que se tarda en volver a sus actividades diarias varía con los diferentes tipos de fracturas. Depende de la gravedad de la lesión. Algunos pacientes pueden comenzar las actividades de soporte de peso de unas pocas semanas después de una lesión o cirugía; algunos pacientes pueden tener que esperar 3 meses o más antes de poner cualquier tipo de peso sobre el talón.

Muchos médicos alientan el movimiento del pie y el tobillo a comienzos del período de recuperación con ejercicios específicos que pueden mejorar el rango de movimiento en el pie y el tobillo, y fortalecer el apoyo a los músculos. Aunque a menudo son dolorosas al principio y el progreso puede ser difícil,

Cuando comience a andar, es posible que tenga que usar un bastón y usar una bota especial. Es muy importante seguir las instrucciones de su médico para caminar sobre el pie. Si coloca el peso sobre el pie demasiado pronto, las piezas de hueso pueden moverse fuera de lugar y podrían requerir cirugía. Si usted ha tenido cirugía, los tornillos pueden aflojarse o romperse.

Liberación-extirpación Neuroma de Morton
¿Qué es?

El Neuroma de Morton o Metatarsalgia de Morton, es una lesión que afecta a los nervios interdigitales (los nervios que discurren entre los dedos de los piés), en la que se produce un engrosamiento de éstos.

Es más común en las mujeres que en los hombres, siendo una causa habitual de dolor en la parte anterior del pie. Este es el síntoma más habitual, y característicamente empeora al caminar o al estar de pié, y al usar zapatos estrechos. Además del dolor, que puede persistir en reposo, el paciente puede notar calambres en la zona del neuroma.

Es relativamente frecuente que el paciente tenga más de un neuroma. Las localizaciones habituales son entre el tercer y el cuarto dedo, y entre el segundo y el tercero.

Conviene realizar radiografías simples de los pies en carga y oblicuas del antepie, para valorar la longitud de los metatarsianos, sus posibles deformidades óseas o articulares, así como problemas en el dedo pulgar del pie.

Además cuando hay sospecha de que el dolor es debido al neuroma, conviene confirmarlo con imágenes de ecografía o resonancia magnética. A veces el neuroma es de pequeño tamaño y es realmente difícil diferenciarlo con dichas pruebas.

Tratamiento

El tratamiento varía dependiendo de la severidad del dolor y el tamaño del neuroma.

En casos de dolor leve se puede comenzar contratamiento de fisioterapia y cambios en el calzado y la actividad.

Si el dolor es más intenso y persistente, se puede realizar alguna infiltración con corticoides, sobre todo si el paciente lo demanda y tiene miedo a una intervención quirúrgica.

Recientemente, se ha empezado a aplicar un tratamiento por radiofrecuencia del neuroma que nos permite, con anestesia local y solamente con un pinchazo, disminuir el neuroma de forma significativo, haciendo desaparecer los síntomas del paciente. Este proceso tiene el inconveniente de que en ocasiones se debe repetir, pero no deja cicatriz y no tiene efectos adversos.

El tratamiento definitivo, en caso de neuromas grandes o de fallo de las opciones previamente descritas, es la extirpación quirúrgica. Hay varias vías de abordaje. Una de las más prácticadas es por el dorso del pie, a través de una incisión de unos dos centímetros. Se trata de una cirugía menor que no requiere hospitalización.

Post-operatorio

La mejoría es inmediata tras la cirugía, aunque el paciente debe permanecer en reposo relativo hasta la retirada de los puntos en dos semanas aproximadamente. No precisa rehabilitación posterior a la cirugía. Durante la primera semana de recuperación, los pacientes son obligados a mantener el pie elevado tan a menudo como sea posible.

Debe usarse un bastón, muletas o un andador para ayudar a mantener el peso sobre el pie ya que la presión sobre esté evitará la curación adecuada y prolongará el tiempo de recuperación.

Tambíen es recomendable el uso de un zapato Darco, o de arranque, se lleva durante al menos cuatro semanas después de la cirugía del neuroma de Morton para minimizar la presión sobre el pie.

Corrección de dedos
¿Qué es?

Hay tres huesos o falanges en cada uno de los dedos del pie (excepto en el dedo mayor o hallux que tiene dos). El lugar de conexión de sus huesos se llama articulación.

La mayoría de estas deformidades tienen en común una flexión de la articulación interfalángica. Si la flexión es en la articulación segunda articulación del dedo, la deformidad se asemeja de un mazo. Si la flexión es en la primera articulación, la deformidad es a la semejanza de un martillo. Y si la deformidad es en la base del dedo será de garra.

La mayoría de las veces usar zapatos muy pequeños o con tacón muy alto comprime los dedos en contra de la punta del zapato y hace que alguna de las articulaciones de los dedos se angule o se doble, provocando deformidades de los dedos. Generalmente estas deformidades ocurren en los dedos más largos del pie.

Tratamiento

La cirugía se aconseja cuando hay dolor que no puede solucionarse con protecciones adecuadas de los dedos. Es importante saber y comprender que operar un dedo deformado sin dolor para corregir la deformidad puede tener un resultado poco satisfactorio.

Existen muchos tipos de cirugía para tratar las deformidades de los dedos, y la elección dependerá del especialista en función de su formación y experiencia. El objetivo de la cirugía en corregir la deformidad para evitar el conflicto entre el dedo y el calzado.

Normalmente, la cirugía de las deformidades puede realizarse en unidades de cirugía ambulatorias sin ingreso. Sin embargo, en casos de cirugía compleja o en pacientes con enfermedades asociadas, puede ser necesario el ingreso hospitalario.

Post-operatorio

Se puede caminar el mismo día de la cirugía con un vendaje y con el zapato quirúrgico. Los puntos se retiran entre 2 y 3 semanas después de la cirugía dependiendo de la evolución de la cicatriz. Es fundamental la utilización de un calzado cómodo y/o deportivo tras retirar los puntos; siendo desaconsejable el uso de zapatos estrechos debido a la hinchadez del pie durante 2-3 meses.

Reconstrucción hallux valgus
¿Qué es?

El hallux valgus es una deformidad compleja que afecta al primer segmento metatarso-falángico del pie. Vulgarmente se denomina a esta deformidad "juanete", aunque el juanete realmente es la manifestación visible del hallux valgus, y se corresponde con la proliferación ósea.

Dicha manifestación en el pie altera la estructura del calzado y con el tiempo éste adopta la posición de la deformidad, causando dolor debido a la presión y fricción ocasionada por el calzado y por la pérdida de la alineación del dedo con respecto al resto del pie. Se produce también inflamación de las partes blandas y en ocasiones se pueden presentar procesos infecciosos.

Tratamiento

Respecto al tratamiento depende del grado de deformidad, la edad, la actividad del paciente y las manifestaciones clínicas presentes. Empleamos un tratamiento conservador ante deformidades iniciales colocando unas ortesis de silicona a modo de separadores.

Se realiza un tratamiento quirúrgico en fases más avanzadas en las que existe dolor, implicación de otros dedos y alteraciones de la biomecánica.

El tratamiento consiste en la corrección de la deformidad con distintas osteotomías en distintos niveles dependiendo de la deformidad del mismo.

No hay que olvidar que se trata de una deformidad compleja y una intervención, de la índole que sea, siempre lleva implícitos unos riesgos que no siempre está justificado asumir. 

Post-operatorio

Varía según la técnica a utilizar pero actualmente la recuperación es mucho más rápida que en el pasado, y el paciente no tiene que estar tanto tiempo inmovilizado como antes. Generalmente se emplean zapatos especiales para que el paciente pueda caminar recién operado.

Reconstrucción rotura tendón aquiles
¿Qué es?

El tendón de Aquiles es el tendón más largo del cuerpo. Se conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón y se utiliza cuando usted camina, corre y salta.

Normalmente cuando se rompe el tendón de Aquiles lo hace de forma brusca y completa. Lo habitual es que el paciente, note un fuerte y agudo dolor, como si alguien le hubiera pegado una patada, incluso a veces se llega a escuchar el desgarro del tendón. A partir de este momento, la persona no puede apenas andar.

Casi siempre ocurre en deportistas, sin haber sufrido molestias previamente, al realizar deportes como el fútbol, baloncesto, squash, tenis, carreras de velocidad o saltos.

Pero no solo aparece en deportistas, también en personas sedentarias puede romperse el tendón ante un paso, un salto brusco, bailando o durante alguna actividad a la que no se está habituado.

Aunque el tendón de Aquiles puede soportar grandes tensiones de correr y saltar, es también propenso a la tendinitis, una condición asociada con el uso excesivo y la degeneración.

La tendinitis es la inflamación de un tendón. La inflamación es la respuesta natural del cuerpo a una lesión o enfermedad, y a menudo causa la hinchazón, el dolor o la irritación.

Tratamiento

El tipo específico de cirugía depende de la ubicación de la tendinitis y la cantidad de daño en el tendón.

Podría practicarse una recesión gastrocnemius. Este es un alargamiento quirúrgico de la pantorrillalos músculos. O bien un desbridamiento y reparación (si el tendón tiene daños de menos de 50%). El objetivo de esta operación es eliminar la parte dañada del tendón de Aquiles

Entre las complicaciones existen las postoperatorias (infección, trombosis, dehiscencia herida) y las tardías (reruptura, pérdida de fuerza o limitación de la flexión dorsal del tobillo).

Las roturas crónicas, que son esos casos en los que la rotura no se detectó o trató adecuadamente en su inicio, precisan una técnica quirúrgica similar, siendo necesario con más frecuencia los injertos o plastias con tendones adyacentes.

Post-operatorio

Fase protección inmediata (0-4 semanas): El objetivo en esta primera etapa es proteger el tejido reparado quirúrgicamente, disminuir el dolor y la inflamación, retardar la atrofia muscular y controlar el soporte del peso.En esta etapa se recomienda usar una férula posterior durante todo el día y noche, la que será retirada recién en la tercera semana. Además el paciente deberá usar durante las primeras ocho semanas dos bastones.
Ejercicios: Iniciar ejercicios isométricos submáximos a las dos semanas. Abducción y aducción de cadera, levantar la pierna recta (realizar flexión de cadera, con rodilla en extensión) y bicicleta.

Fase protección moderada (4-8 semanas): En esta etapa se sigue buscando proteger el tejido reparado. Además se busca controlar el estrés aplicado sobre el tejido reparado, disminuir el dolor y la inflamación y retardar atrofia muscular.
Ejercicios: Aducción de cadera, flexión plantar con pierna extendida, bicicleta, inicio de inversión y eversión de tobillo.

Fase movimiento (2 a 5 meses): Se inicia una progresión hacia rango completo de movimiento, además se hacen ejercicios propioceptivos avanzados, se aumenta la fuerza, potencia y resistencia y se inician gradualmente las actividades deportivas.
Ejercicios: Ejercicios isotónicos, prensa de pierna, sentadillas, natación, subir escalón y caminata rápida

Fase retorno actividad (5 a 7 meses): En esta última etapa se busca continuar con el aumento de fuerza, potencia y resistencia de la extremidad inferior y el retorno gradual a las actividades deportivas.
Ejercicios: Continuación de los programas de fortalecimiento, pliométrico y trote y agilidad. Además se acelera entrenamiento deportivo específico y ejercicios.

Ejercicios de rehabilitación

En nuestro pdf ajdunto encontrará una guía de ejercicios para realizar trás su operación.

Protocolo ejercicios de tobillo y pie. Click aquí